Viaje endulzado de raíces

 Todo es un pasar, 
Incluso enlazado en el mero hecho de pensar, 
el tiempo pasa rápido o despacio, 
hay que saber valorar.
 De los pasares uno se desvela, 
con todo afán de criterio, 
hoy estas acá, mañana te prenden velas; 
todos bajo tierra de cual ordinario cementerio. 
 Gracias a ti, sí, a vos y 
por lo que sos, por tu voz, 
sin ti no habría un yo de aquí, 
del ahora tan feliz. 
 Eres una flor distinta en el jardín de mi mezquita 
todo pensamiento que generas, sí; 
me desquita, 
hacen fluir a mi tinta. 
 Con letras apresuradas como estas me explayo, 
muchas veces incluso estallo, 
da igual lo que formamos, 
es el más bello tallo.
 Eres tú quien me enseña, 
Pequeña. 

Mitades

 Soy un empedernido del arte, 
aquel que choca y arde. 
alhajas guardadas en un alijo, 
en el fondo de este, todo prolijo. 
 Más allá de cualquier alarde, 
silencios consecuentes, 
de mi boca cerrada con alambre. 
 Puertas que encierran conocimientos, Estas bajo el yugo de hades. 
Sí, en el infierno, en el averno; el tártaro. 
Aquel lugar que todos temen, pero, aun así 
saben que allí se encuentra, 
se encuentra el complemento 
¿Qué sabe un ángel de odio? ¿qué tal de angustia? 
No se puede reconocer o disfrutar la vida, 
sin tener presente a la muerte; 
fundamental. 

INDIFERENTE

 Las acciones y su propósito, 
sean sin intención o a propósito, 
son navegadas; guiadas como cual barco fantasma 
si no son respaldadas con un sentir. 
 las palabras del porvenir, 
deben ser previstas, 
ninguna oración o expresión, 
están allí por nula ocasión, 
 Aún con el ardor 
de tu recriminación, 
te dejare esta preciada lección: 
Ningún uso de las palabras es irrelevante, 
cada una de aquellas cumple una función; 
insulso indiferente. 

Vigorizado

Ser constante es fundamental, recorrer con elegancia el camino deparado o imprevisto es esencial. Con cabeza en alto, ya que, en el umbral espeso como si de una neblina oscura se tratase; te impide ver más allá. No solo a lo que lejos se refiere, sino también, aquello que poseemos tan de cerca y no sabemos valorar.  

Pesares desgarradores, como cual navaja cortan tendones que nos dejan marcados e inútiles en el avanzar, es decir, en todo aquello que nos queda enfrentar. No deben ser vistos como una cicatriz a fuego que no nos deja pensar, es más, aquello nos da en que pensar, recordar; aquello que no nos mató, nos fortalece, aquello que no nos frenó, nos motiva, aquello que no nos extenuó, hoy nos vigoriza. 

Hagan uso de la razón

Este ensayo será breve, breve como el tiempo que fluye sin cesar; tanto como cualquiera que acciona sin pensar. Sin pensar en el pesar consecuente de sus actos, por suerte, de esto yo me jacto. Lo importante está en hacer, deplorable es la crisis catártica. Analizar u observar una situación en concreto solo se desenvuelve en un duro golpe contra el concreto. Disculpen si con las palabras juego, es un escape del martirio constante. En fin, solo hagan uso de la razón o sin razón hagan; pero hagan.